Es la historia de un mito…
Marrakech se encuentra, desgraciadamente y desde hace ahora diez días, bajo el fuego de las cámaras , ¡bruscamente …bajo el fuego!
No voy a dar vueltas a los acontecimientos del jueves 28 de abril 2011, ya alegremente puestos en portada por vuestros medios de comunicación favoritos, vaciando mientras todos los riad Marrakech, pero más bien voy entonces a hablaros como espectador desde dentro, de esta semana que nosotros denominaremos en este caso, una “semana de m…”.
Así pues, efectivamente, esto sacude, esto paraliza, esto hiela la sangre.
Pero lo que más sorprende, es que estos hechos provocan más convulsión en el exterior del país que en el interior…los correos que hemos recibido y que todavía recibimos exhalan una especie de terror desproporcionado en relación al que se aquí se respira …
Este efecto sensacionalista, no es debido a hecho de que el país de los bereberes sea o se sienta invulnerable ( ¡nada más lejos de la realidad !), sino sobretodo porque Marrakech posiblemente tiene esa fuerza, ese poder, esa indiferencia , de barrer lo malo para no dejar sitio más que a su tradición, su energía y de hecho a su comercio, actividad número uno de la “Ciudad Roja”, lo habréis notado…
Esta ciudad que a dado su nombre al Reino de Marruecos y atravesado siglos de refriegas, de batallas y de codicia, normalmente debería encontrarse aún sacudida por una nueva forma de conflicto… pero “qué diablos”: he aquí que la misma tarde de este espantoso episodio, la población , la medina, la calle, vibran, viven y se ponen en marcha igual que un ordenador que se reactiva después de reiniciarlo…
Echando un vistazo a las sublevaciones a las que han sucumbido un buen número de regímenes que bordean el Mediterráneo, Marruecos al mismo tiempo abjura de la famosa “teoría dominó”. Hay que suponer que esto no contenta a algunos, puesto que este terrible episodio llegó de repente como para hacer caer la última pieza por este método de increíble violencia.
Pero he aquí que hoy en día el pueblo se concentra nuevamente para manifestarse y desfilar contra los bárbaros con esas ganas, ese fervor que cada vez más, parecen imperturbables , inquebrantables.
No hay nada más que decir, Marrakech, es verdaderamente ¡la historia de un mito !
Emmanuel
Teresa “La profesora” C.
Ibiza – ESPAÑA















